• Paisaje de Cayos Cochinos
    Paisaje de Cayos Cochinos

Cayos Cochinos es un archipiélago formado por dos pequeñas islas (Cayo Menor y Cayo Mayor) y 13 islotes. Sus casi 490 km2, envueltos por el mar Caribe, son uno de esos lugares capaces de explicar la palabra paraíso.
Su riqueza natural ofrece playas y vida submarina, dos especies animales únicas: la boa rosada y el jamo negro, y experiencias placenteras o emocionates, vividas con 360º de océano azul turquesa en el horizonte.
Los Cayos Cochinos están 12 km y medio al noroeste de La Ceiba y son un Monumento Nacional Marino, conservado por la ONG “Honduras Coral Reef Fund”, que tiene una estación científica en el Cayo Menor.
Sus arrecifes coralinos son parte del segundo Arrecife más grande del mundo, e ideales para el snorkeling entre especies de los colores más vivos. Y sus aguas, cristalinas y cálidas, empapadas de Caribe y con suelo de arena blanca, son una invitación vital, más cercana de lo que imaginas.
Hay paraísos que flotan, uno de ellos en el Caribe hondureño ¿Te animas?

A Cayos Cochinos se llega por mar, desde La Ceiba, a través de operadores de turismo y lancheros locales, y también desde Tela e Islas de la Bahía.

Los tours organizados tienen un recorrido establecido de 8:00 de la mañana a 2:30 de la tarde y en la aldea garífuna de Nueva Armenia, a 30 kilómetros de La Ceiba se puede contratar a lancheros y pescadores para viajar a Los Cayos.

Entre febrero y agosto es la mejor época para disfrutarlos, porque entre septiembre y noviembre llega la temporada de huracanes, y diciembre y enero suelen ser meses más fríos y lluviosos.

Cayos Cochinos es un destino para aficiones y estilos de vida distintos. El principal atractivo son sus playas de arena blanca y aguas transparentes, distribuidas por las islas principales e 13 islotes, y apartadas no solo de tierra firme sino de las masas de gente.

La mayoría de las islas pequeñas están deshabitadas o sirven de refugio a pescadores garífunas.

En el fondo de ese atractivo se sumerge el siguiente, entre los colores y vida subacuática de los arrecifes coralinos, parte de la Barrera Mesoamericana, que invitan al esnórquel y al buceo.

Otro atractivo, para los amantes de la naturaleza son los dos reptiles endémicos de los cayos: la boa rosada, que tiene una coloración rosa pálido en la piel por su alimentación en las islas, y el jamo negro o de los cayos, una especie de la familia de las iguanas.

Recorridos acuáticos de cayo en cayo, playas idílicas, arrecifes coralinos, cabañas a la orilla del mar, senderos y animales únicos son razones que atraen a cientos cada año, y también le invitan a embarcarse en el mismo viaje.